|
"Un
mundo feliz", el libro más leído de todos los
que escribió Aldoux Huxley, se publicó en 1932
con el título inglés de "Brave new world",
Esta novela formó parte inseparable del bagaje intelectual
e ideológico de aquellos jóvenes franceses que encendieron
la revolución estudiantil en mayo de 1968 nolvadex. "Un mundo
feliz" constituye una sátira demoledora contra todas
las utopías del hombre trazodone.
El personaje central de la novela es el Salvaje, que se levanta
con gesto rebelde ante una sociedad mecanizada, materializada, sin
corazón. Huxley sitúa al Salvaje en un hipotético
estado mundial en el siglo séptimo "Después de
Ford". Este Ford impersonal y misterioso, ¿no tiene
muchos puntos de semejanza con el Godot del irlandés Samuel
Beckett? En "Un mundo feliz" primero y en "Esperando
a Godot" después, Huxley y Beckett advirtieron sobre
los peligros de nuestra civilización, deslumbrada por una
técnica que acabará destruyendo los derechos fundamentales
del individuo y su capacidad para decidir por sí mismo.
En ambos libros se advierte una realidad religiosa y un intenso
simbolismo metafísico. Los personajes de "Esperando
a Godot", como en el Salvaje de "Un mundo feliz",
se desconciertan y se angustian porque se saben presos de la mecánica
humana. Viven desorientados en un mundo cruel, donde todo es monotonía,
angustia ante lo doloroso de la existencia de las personalidades
conscientes.
Lucky, el personaje más lastimero de "Esperando a Godot",
representa todo su papel con una cuerda rodeándole el cuello.
El Salvaje de "Un mundo feliz" decide correr el nudo hasta
que sus pies balancean bajo la clave del arco. El suicidio de Salvaje,
¿simboliza el fracaso de la ilusión, la muerte de
la esperanza?
Huxley quiso advertirnos sobre la angustia del hombre moderno
ante el desamparo de sus ideales en medio de la borrasca. Desde
sus primeras páginas nos avisó que "Un mundo
feliz" era un libro acerca del futuro "Un libro sobre
el Futuro - añadió- puede interesarnos solamente si
sus profecías parecen destinadas, verosímilmente,
a realizarse"
Y se están realizando Se están cumpliendo las profecías.
Por eso Huxley, treinta y ocho años después de su
muerte, continúa siendo uno de los autores más leídos,
especialmente por el elemento juvenil." Estos días en
que se había de las investigaciones sobre la clonación
de seres vivos (1), "Un mundo feliz" ha recobrado actualidad
palpitante, porque el tema ya fue apuntado por Huxley en este libro
satírico.
Como también acertó el autor inglés cuando
pronosticó la decadencia moral de la sociedad del futuro,
ésta que estamos viviendo y las luchas inútiles del
hombre por hallar la felicidad en la tierra. La felicidad programada
no satisface Cuando Lenina dice "Hoy día todo el
mundo es feliz", Bernard le responde "Sí, 'hoy
día todo el mundo es feliz' Eso es lo que ya les decimos
a los niños a los cinco años Pero ¿no te gustaría
tener la libertad de ser feliz de otra manera?" Tal vez a la
manera de John en el capitulo XIII de la novela contemplando la
cruz, imitando la vida de Jesús. Porque bajo nuestros pies
sólo hay tierra movediza y lo que esta tierra produce es
una "felicidad falsa, embustera".
Carlos de la Vega, periodista y escritor
|