 |
|
 |
|
|
|
LA PENA DE MUERTE ¿AGONIZA O RESUCITA plan b?
____________________________________________
Ha existido en las páginas de ICPress
un intenso debate sobre la pena de muerte. Igual de intenso y de
forma paralela también al margen de sus páginas. Esto,
unido a la noticia que incluimos en este boletín sobre el
cambio que está surgiendo en Estados Unidos entre diversos
líderes, entre los que destacaríamos los razonamientos
del conservador Pat Robertson, nos obligan a pararnos ante este
fenómeno aricept.
Dado que continuamos (y continuaremos) recibiendo opiniones sobre
este tema, hemos decidido abrir este foro.
En la revista digital hay una encuesta sobre la postura a favor
o en contra de la pena de muerte. De forma simultánea abrimos
esta sección especial en la que se incluirán todas
las Cartas publicadas y las que se reciban en un futuro. Ambas secciones
estarán abiertas durante dos meses: marzo y abril. Al finalizar,
se publicará el resultado de la encuesta que, evidentemente,
no es un estudio sociológico ni fiable en su exactitud, aunque
sí una referencia a considerar.
|
 |
Para ir al más reciente (pulse
aquí)
Las cartas más recientes tienen fondo amarillo
|
 |
2-02-2001
LOS EVANGÉLICOS NO DEBEMOS SER ABANDERADOS DE LO
POLÍTICAMENTE CORRECTO
En cuanto a la referencia que hacía Manuel López
en I+CP la semana
pasada acerca de Bush, creo que no se debe dar por sentado
que un auténtico
cristiano evangélico considerará forzosamente
ilícita la pena de muerte. Sé
bien que la Alianza Evangélica Española (de
la que soy miembro), se ha
pronunciado en contra de la misma en su declaración
de las recientes
Jornadas de Bioética, aunque supongo que lo haría
más bien desde una
perspectiva humanitaria que teológica, ya que es difícil
entender cómo se
puede negar bíblicamente el derecho de la espada
a los poderes públicos
(Ro 13:4).
No es que yo crea que los evangélicos debamos lanzar
una campaña para que se restaure la pena de muerte
los cristianos no estamos en el negocio de la muerte,
sino en el de la vida, pero tampoco nos convirtamos
en abanderados de lo políticamente correcto cayendo
así en un juicio contra hermanos que actúan
con toda sinceridad delante de Dios.
JUAN SÁNCHEZ ARAUJO (Sevilla, España)
|
 |
6-02-2001
PRIMER NO A LA PENA DE MUERTE
Coincido con Juan Sánchez Araujo (carta del 2.2.01)
en que los evangélicos no han de obsesionarse por defender
lo "políticamente correcto", etiqueta con
que se conoce el moralismo 'light' basado en el eufemismo
y tan de moda en los círculos más papanatas
de Occidente. Lo que sí debería obsesionarnos
es lo bíblicamente correcto. De ahí que me parezca
triste la alusión al "derecho de la espada"
que hace aquel lector de ICPress. En Romanos 13: 4, Pablo
usa el término 'espada' para aludir al poder coercitivo
del estado, una institución avalada en última
instancia por el mismo Dios. Pero resulta muy osado deducir
de ese versículo la vigencia de la pena de muerte en
el Nuevo Testamento, y más sobre una base tan endeble.
El punto esencial radica en que, a diferencia del antiguo
Israel, el nuevo pueblo de Dios la iglesia no desarrolla su
actividad en el seno de teocracia alguna. Dato que, sumado
a la radical condena de toda violencia por parte de Jesús,
desacredita a todo aquel que pretenda matar en nombre de Dios,
aun cuando lo haga desde el aparato de poder llamado estado.
Así pues, don Juan, si está usted implicado
en el negocio de la vida, y no en el de la muerte, defienda
la vida y condene la muerte sin la menor ambigüedad.
JUAN FERNANDO SÁNCHEZ PEÑAS (Madrid)
|
 |
6-02-2001
SEGUNDO NO A LA PENA DE MUERTE
No creo que la Biblia hable del "derecho a la espada",
según interpreta
Romanos 13:4 nuestro hermano Juan Sánchez. La pena
de muerte no es algo que
se defienda ni en el Antiguo ni en el Nuevo Testamento. Se
da en el pueblo
de Israel al igual que en todos los pueblos precristianos.
La pena de muerte
en estos contextos no creo que fuera asumida racionalmente
ni que fuera el
resultado de actitudes serenamente pensadas. Probablemente
provenían de
actitudes instintivas, como acurría con la venganza
de Lamec.
Si en la Biblia se habla de posibilidad de la pena de muerte
como en la Ley del
Talión era como limitación del deseo instintivo
e irracional de la venganza
del hombre. Era un mal menor, pero un mal.
El texto de Pablo en el N.T. lo único que hace es señalar
una situación real, constatando un hecho y no justificando
ni la pena de muerte ni el llevar espada o, en el lenguaje
de hoy, metralleta.
En el texto de Romanos no hay ningún razonamiento justificador
de la pena de muerte, simplemente se constata el hecho que
ocurría con las autoridades de la época.
JUAN SIMARRO FERNÁNDEZ (Madrid, España)
|
 |
6-02-2001
TERCER NO A LA PENA DE MUERTE
Con referencia a la carta del Sr. Juan Sánchez en la
que se cita Rom 13:4 para legitimar la pena de muerte, me
gustaría expresar mi opinión.
Entiendo que dicho pasaje no habla de la pena de muerte. Se
limita a legitimar las acciones punitivas diseñadas
por los poderes legislativos. No se establecen qué
tipo de acciones han de ejercerse, sólo que es lícito
el empleo de la fuerza (la espada del magistrado). Lo que
está por dilucidar es si la privación de la
vida es un medio aceptable, desde el punto de vista de la
teología y de la ética cristianas.
Me inclino a pensar que no lo es. Nuestro Señor no
careció de argumentos para aplicar la "pena de
muerte" a la raza humana y, sin embargo, optó
por la misericordia. Misericordia que, como entiendo que enseñan
las Escrituras, une la capacidad de castigar con la posibilidad
del arrepentimiento y de la reconciliación con Dios.
Tenemos ejemplos de presos que han obtenido ese perdón
cumpliendo una condena.¿Quiénes somos para establecer
qué tiempo ha de disponer vida una persona para arrepentirse?.
¿Se consigue algo con la ejecución de un ser
humano?. A mi modo de ver, el debate sobre la pena de muerte
ha de establecerse en sentido contrario al actual: han de
presentarse razones convincentes para su establecimiento.
V. MANUEL PÉREZ LOURIDO. (Pontevedra, España)
|
 |
6-02-2001
CUARTO NO A LA PENA DE MUERTE
Quisiera brevemente responder a una carta anterior sobre la
pena de
muerte, lo políticamente correcto y la perspectiva
teológica.
Usando textos conocidos de todos como el de "ojo por
ojo, diente por
diente" (Deut 19:21); Génesis 9 o Romanos 13,
entre otros, hay quienes olvidan que es Jesús quien
dice, "oísteis que fue dicho: 'ojo por ojo, diente
por diente', pero yo os digo..." (Mat 5:38-48). Jesús
insta a sus discípulos a amar a los enemigos, basados
en en el ejemplo de lo que Dios mismo ha hecho por nosotros,
nos ha amado cuando estabamos en pecado, cuando por el pecado
nosotros éramos "sus enemigos".
Cuando Jesús está en la cruz pide a Dios el
perdón de quienes le
ajusticiaban, estableciendo así el modelo a seguir
por sus discípulos, tal y como después vemos
aplicado en el caso de Esteban. ¿Donde queda si no
el concepto de la gracia? Igualmente, en Romanos 13 no hay
ninguna alusión específica que justifique la
pena de muerte; pues si seguimos la lógica literal
aplicada al texto, también podrían justificarse
las dictaduras pues al fin y al cabo "no hay autoridad
sino de parte de Dios" (Rom 13:1).
Por lo tanto, no hay razón para interpretar las palabras
de Pablo como
un alegato a favor de la pena capital. Esto dicho desde una
perspectiva
teológica y no sólo humanitaria. Por tanto,
dudo que Manuel López actue movido por lo "políticamente
correcto", sino por una perspectiva teológica.
Finalmente, el actuar con sinceridad no legitima el error,
que debe ser
corregido.
FERNANDO MÉNDEZ MORATALLA , Durham (Inglaterra)
|
 |
9-02-2001
POSTURA SOBRE LA PENA DE MUERTE
ES TAN SÓLIDA A FAVOR COMO EN CONTRA
Aunque hay muchas y buenas razones, unas bíblicas y
otras lógicas, para estar en contra de la pena de muerte,
igualmente hay muchas y buenas razones, unas bíblicas
y otras lógicas, para estar a favor de la misma.
El asunto es más complejo de lo que en principio parece
y requeriría un
estudio pausado y profundo. Pero en cualquier caso, la postura
de Juan
Sánchez Araujo sobre la pena de muerte es, por lo menos,
tan sólida como pueda serlo la de sus críticos.
Muchas gracias por todo.
WENCESLAO CALVO (Madrid, España)
|
 |
13-02-2001
EL NO A LA PENA DE MUERTE DEBE SER CLARO
Ante la carta de Wenceslao Calvo, me gustaría insistir
un poco más sobre
el tema de la pena de muerte. Mi opinión es que ante
un tema tan importante
como la vida no valen medias tintas, ni equilibrios, ni empates.
No puede
ser tan sólido estar a favor de la vida, como creerse
en la potestad de
eliminarla. No puede haber tantas razones bíblicas
a favor, como en contra.
No puede haber empate en cuanto a razones lógicas a
favor de la vida, como
de la silla eléctrica.
Yo no conozco ningún argumento bíblico a favor
de la pena de muerte. Los citados se desvanecen como el humo.
Conozco muchos a favor de la vida, del perdón y de
la posibilidad de regeneración y cambio.
En cuanto a la lógica, al común de los mortales
le repugna a su
inteligencia y a su sensibilidad. Y cada vez más el
peso de la lógica a
favor de la vida es más aplastante. Yo creo que los
cristianos deberían
dedicar el estudio pausado y profundo a otros temas más
necesarios que la destrucción de una vida. Aunque por
su importancia, aunque sólo sea una, si hay dudas,
se debería entrar en ello.
JUAN SIMARRO FERNÁNDEZ (Madrid,España)
|
  |
13-02-2001
APOYAR LA PENA DE MUERTE CARECE DE
"MUCHAS Y BUENAS RAZONES"
Afirma Wenceslao Calvo, en su carta-réplica sobre la
pena de muerte, que hay razones lo mismo para defenderla que
para oponerse a ella. Con todo, no hay duda de que su posición
personal es favorable, como lo revela ese "por lo menos"
que emplea el segundo párrafo de su misiva.
La cuestión es: ¿Dónde están las
"muchas y buenas razones, unas bíblicas y otras
lógicas" para estar a favor? Pues lo cierto es
que no ofrece ni una. Ya sabemos que el asunto como él
dice es complejo. Pero limitarse a blandir esta complejidad
no aporta mucho, y menos en materia tan sangrante como ésta
de la pena de muerte.
En mi modesta opinión, y sin ánimo de dogmatizar,
cualquier cristiano enamorado de Jesús y familiarizado
con su espíritu no violento, se escandalizará
ante la defensa de una medida que sólo es potestad
de Dios aplicar. Máxime cuando esa defensa proviene
de ámbitos profesamente cristianos.
Por lo demás, para mis argumentos básicos sobre
el tema remito a mi carta anterior. Saludos,
JUAN FERNANDO SÁNCHEZ PEÑAS (Madrid).
|
 |
13-02-2001
LO POLÍTICAMENTE CORRECTO Y BUSH
Parece que existe una política A y otra B, como un
dinero A y otro B. Desde mi punto de vista el señor
Bush habrá tenido que elegir entre ser lo que es y
ser un cristiano comprometido con el evangelio, sobre todo
en lo referente a la misericordia. Yo no voy a entrar al trapo
de si este señor es cristiano o no, evangélico
se que es, pero cristiano no lo se. No puedo entender a un
cristiano que durante su mandato de gobernador fue implacable
ante los clamores de los que pedían el perdón
para personas posiblemente inocentes en el corredor de la
muerte, supongo que no lo hizo por un puñado de votos
en la sangrante Texas, tierra inclinada totalmente o casi
a la derecha más férrea.
Nadie va al cielo por ser Presidente y evangélico,
aunque lo sea en un país tan "maravilloso"
como Estados Unidos. Ninguna medalla que se le pueda poner
al señor Presidente de los EE.UU. de América
llevará inscrita la frase "Por su lucha a favor
de los derechos humanos" ó "A un cristiano
que ejerció la política desde la puerta de la
Misericordia y el Perdón".
La justicia de los hombres tiene los bolsillos rotos, por
eso me fio poco de ella, ya sabemos de cuantos errores está
compuesta y también sabemos que aunque no se puede
negar el derecho a la espada a ningún gobierno tampoco
se le debe de facilitar el derecho a la venganza y menos a
quitar la muerte a un tipo que acaba meándose en la
silla electrica, oliendo a barbacoa humana en el mejor de
los casos.
JOSÉ ENRIQUE ORTEGA (Tenerife, España)
|
 |
13-02-2001
POSTURA A FAVOR DE LA PENA DE MUERTE RESULTA DOLOROSA
Personalmente, con todo el respeto que me merecen las personas,
de forma especial si son correligionarios, y de manera particular
si, además, son pastores, me parece lamentable y penoso,
aún más, profundamente doloroso, que haya personas
que, sintiéndose y proclamándose cristianas,
sean partidarias de la pena de muerte.
Y me parece aberrante que, para ello, incluso, recurran a
apoyar sus criterios con la Biblia en la mano. ¡Hay
tantos crímenes y tantas atrocidades que se han apoyado
con la Biblia en la mano, desde ese tipo de teologías
ajenas al espíritu del Evangelio y, sobre todo, del
Sermón del Monte! Con amor para todos, Máximo
García Ruiz (Madrid, España).
|
 |
13-02-2001
PUBLICAR I+CP CONTROVERSIAS PERSONALES, UNA MALA IMAGEN
Queridos hermanos: No me pronuncio sobre el tema de la pena
de muerte para no añadir más polémica,
aunque tengo mis propias convicciones, pero... ¿han
pensado que están trasladando a la red, la falta de
unidad de criterios, en cuanto a un tema como ese? Creo que
no favorece en absoluto el testimonio del Evangelio, que se
use la red para expresar las posturas personales.
Por el contrario pienso que I+CP, debiera tener la autoridad
para no publicar aquello que contribuya a una mala imagen.
Muchas gracias.
SAMUEL ARNOSO (Cartagena, España)
|
 |
20-02-2001
CATEGÓRICAMENTE "NO" A LA PENA DE MUERTE
En una reciente carta a ICPress se afirma, sin más
explicación, que hay argumentos igualmente buenos a
favor como en contra de la pena de muerte. Dicha afirmación
es en teoría aplicable a cualquier tema, lo cual conlleva
el riesgo de convertir todo requerimiento a la acción
en favor de valores que deben ser entendidos como fundamentales
en algo vago y relativo.
Si además de los llamados a imitar y seguir el modelo
de Jesús no resultan del todo convincentes, las estadísticas
claramente muestran que la pena de muerte no es más
que la aplicación del deseo de venganza de quienes
la defienden. Contra lo que muchos erróneamente esgrimen,
la pena de muerte (1) no es defendible con la Biblia; (2)
no previene asesinatos o agresiones violentas; (3) no elimina
a los peores criminales; (4) no todas las familias de las
víctimas están a favor de la pena capital; (5)
no refleja necesariamente el sentir mayoritario del pueblo;
(6) no es la mejor forma de hacer justicia; (7) e incluso,
bajo el pueril criterio económico, no es rentable económicamente
como falazmente se alega.
Quisiera invitar a ICPress a crear una nueva sección
de Debate Abierto sobre la "Pena de Muerte"; para
tratar el tema con más amplitud. Quizás este
podría ser un primer paso para la creación en
la Ferede de una Comisión de Derechos Humanos como
parte de nuestro compromiso evangélico.
Somos bastantes los cristianos evangélicos españoles
que ya lo hacemos en otros foros y que estaríamos dispuestos
a hacer tan necesario proyecto realidad.
FERNANDO MÉNDEZ MORATALLA Durham (Inglaterra)
|
 |
20-02-2001
A PROPOSITO DE LA PENA DE MUERTE
El propósito de esta carta es animarnos a dejar de
usar expresiones que me parecen injustas para cualquier tema
bíblico: "No hay argumentos para ....."
No podemos decir que no hay argumentos para una postura. Podremos
decir que no estamos de acuerdo con ellos o que no los conocemos,
pero no que no los haya. Ya está bien de considerar
infundadas otras opiniones por el hecho de que no nos gusten.
Podemos considerarlas erróneas pero no infundadas.
Si queremos conocer los argumentos basta con comprar un libro
que apoye "la otra postura". "¿Cómo
puede un cristiano pensar así?".
Si dudo de la fe de aquel que piensa diferente a mí
..... ¡soy el único salvo! pues todavía
no he encontrado a alguien que piense igual que yo en todo.
Muchas veces la opinión de otro cristiano nos parece
infundada, cruel, ... pero es porque no la hemos escuchado
totalmente. Tras escucharla podemos seguir sin estar de acuerdo,
pero reconoceremos que es un hermano con otra opinión.
Pretendo que admitamos que hay cristianos que piensan diferente
y tienen argumentos para ello. Sólo defiendo el respeto
y análisis profundo de otras posturas antes de juzgarlas.
ISMAEL RODELGO BELINCHÓN (Madrid, España)
|
 |
23-02-2001
RESPETAR TODAS LAS POSTURAS, YA QUE NO ESTÁ TAN CLARO
Escribo, no tanto para dar mi punto de vista, sino para corregir
la
noción de que todos los creyentes debiéramos pensar
lo mismo de un tema secundario y claramente polémico,
como es la pena de muerte.
Hay argumentos en contra, por supuesto, pero
también los hay a favor. La lista de teólogos
que han defendido y que defienden la pena de muerte es igual
de larga como la que la rechazan. No está 'tan claro.'
Recientemente en una reunión de ministros de Castilla-La
Mancha hubo un debate abierto sobre este tema. Había
pastores evangélicos en ambos lados del debate, lo
cual debe hacer que tengamos un poco más cuidado a
la hora de pronunciarnos.
La Declaración Final de las Jornadas de Bioética
tuvo a la cabeza lo siguiente: "Como cristianos evangélicos
o protestantes nos basamos en los principios bíblicos
recogidos por la Reforma ("Solo fe, solo gracia, sólo
Escritura")." Luego, a continuación, condena
la pena de muerte. Y me pregunto: ¿Cuál de los
reformadores del siglo XVI condenó la pena de muerte?
Acaso algunos anabaptistas a quienes los mismos reformadores
criticaron. Bien sé que la situación socio-cultural
ha cambiado, pero si los argumentos bíblicos en contra
de la pena de muerte fuesen tan evidentes, ¿no lo hubieran
incluído los reformadores en su programa de ética
cristiana?
JUAN DÍAZ Valdepeñas, España
|
 |
23-02-2001
POSTURAS EQUILIBRADAS
Celebro ver que los lectores de ICPress mantienen posturas
tan equilibradas como las de Ismael Rodelgo. También
mi enhorabuena a Wenceslao Calvo por atreverse a plantear
la posibilidad de otra postura.
Creo que no estamos discutiendo si debería aplicarse
la pena de muerte en nuestras sociedades occidentales: probablemente
una mayoría abrumadora de evangélicos españoles
coincidiríamos en que no debe hacerse. Otra cosa muy
diferente es que leamos la Biblia y acomodemos lo que leemos
a lo que nos gusta, es popular o es occidental.
Tambien quiero sumarme a la propuesta de crear una Comisión
de Derechos Humanos en la FEREDE, amplia, con valentía
y muy relacionada con otras instancias que desde la perspectiva
bíblica luchan por ese extremo.
Mis saludos y respetos a todos aquellos que profesan una sólida
fe en Jesucristo, sean de la opinión que sean en este
controvertido tema. CHRISTIAN GIORDANO QUINTANA, (Granada,
España)
|
  |
20-02-2001
PENA DE MUERTE Y BUSH: GRACIAS A DIOS QUE NO SOMOS NI
TENEMOS CONFERENCIA EPISCOPAL
Los evangélicos no tenemos imagen, la que teníamos
se han encargado los medios de comunicación de que
sea una imagen enrarecida para el común de los españoles.
Tenemos miedos a lobos que nunca han existido.
Sin embargo opinar sobre la pena de muerte, desde una postura
respetuosa con otras opiniones dentro de nuestra fe, hace
que la gente pueda notar que no somos una secta ni nos controla
una Conferencia Episcopal. Creo que es sumamente positivo.
Que seamos capaces de ser críticos con un Bush que
va a la iglesia y luego manda a bombardear a unos indefensos
iraquíes es positivo. A propósito del bombardeo,
es otra vergüenza para mí, porque Bush es apoyado
por la Iglesia evangélica americana en general. Los
problemas del mundo no se solucionan con bombardeos y tampoco
creo que este fuera necesario. Sin embargo parece que tenemos
que callarnos cuando un infantil Bush inaugura su mandato
apretando el botón de la muerte, el imperialismo y
el totalitarismo.
JOSÉ ENRIQUE ORTEGA. Tenerife (España)
|
 |
28-02-2001
ESCLAVITUD Y APOYAR LA PENA DE MUERTE
Me ha producido gran tristeza ver cómo se defiende
algo tan terrible como la pena de muerte. Me sorprende ver
que se den argumentos como que no está "tan claro"
bíblicamente, que hay posturas a favor y en contra
entre los cristianos y, en particular entre los pastores,
o "¿cuál de los reformadores del siglo
XVI condenó la pena de muerte?"
Solamente me gustaría preguntar, ¿cuál
de los reformadores del siglo XVI condenó la esclavitud?
¿Cuántas iglesias de los siglos XVI, XVII y
XVIII condenaron la esclavitud? Creo que la respuesta la da
también nuestro hermano Juan Díaz: "Acaso
algunos anabaptistas a quienes los mismos reformadores criticaron."
Y algunos cuáqueros y algunos metodistas y poco más.
¿Vamos ahora a apoyar la esclavitud porque los argumentos
bíblicos en contra "no son tan evidentes"
y porque "los reformadores no lo han incluido en su programa
de ética cristiana"? ¿Hemos aprendido algo
del carácter de Cristo o vamos a limitarnos a repetir
lo que dijeron e hicieron otros cristianos?
PABLO DE FELIPE FERNÁNDEZ (Madrid, España)
|
  |
28-02-2001
PENA DE MUERTE: HOMICIDIO LEGAL
Percibo que algunos lectores dan a entender que este tema
es secundario en el mensaje de Jesucristo. Es el caso de Christian
Giordano (véase el último párrafo de
su carta). Y otros, como Juan Díaz, empiezan diciendo
que el asunto no está claro y acaban basándose
en los reformadores para defender el homicidio legal.
Respecto a lo primero, muy poco habremos comprendido acerca
de Jesucristo si dejamos de considerar como parte central
de su mensaje su énfasis radicalmente provida y no
violento. Su actitud en el caso de la mujer adúltera,
a punto de ser lapidada por partidarios de la pena de muerte,
debiera bastar para acallar toda tentación "cristiana"
de defender dicho crimen legal.
Juan Díaz menciona a los anabaptistas (o algunos de
ellos) como los únicos reformadores que se opusieron
a la pena de muerte, argumentando así que no fue ésa
la postura oficial de la Reforma. Estoy de acuerdo: Y ése
fue justamente uno de los errores de la Reforma (que, por
cierto, fue sólo un comienzo en el camino de la restauración
evangélica). Y a propósito, de no haberlo cometido
muchos anabaptistas hubieran salvado sus vidas, perdidas a
mano de los reformadores partidarios de la pena de muerte.
JUAN FERNANDO SÁNCHEZ (Madrid).
|
| . |
10-03-2001
Tengo que admitir, como parece que sucede en la mayoría
de los casos, que no puedo ni debo decir que hay una postura
bíblica. Por desgracia, creo que nuestra comprensión
de las Escrituras a veces es tan limitada
Con esto no
quiero decir que no haya una respuesta. Creo sinceramente que
el Señor no desea la pena de muerte, pero quizá
otorga la libertad a los gobernantes para castigar el delito
en la manera que se considera adecuado.
Como dice el Señor en cuanto a otros temas, no es que
al Padre le agrade, pero por la dureza de nuestro corazón,
permite muchas cosas.
Tampoco las pruebas son la voluntad de Dios en el sentido estricto
del término. A Dios no le complace el sufrimiento de
sus hijos. Sin embargo, a veces lo permite para que aprendamos.
No es que pretenda comparar las pruebas con la pena de muerte,
sino que intento explicar lo que entiendo que es la voluntad
de Dios frente a lo que Dios permite.)
Fernando Plou Fernández
|
| . |
10-03-2001
Protesto contra cómo es la pena de muerte en América,
pero el concepto no es totalmente inadmisible. Aquí decir
"no" y nada más es quedarse a medias. Aplicando
la ley del sermón del monte, es deber de la sociedad
"poner la otra mejilla", devolviendo bien por mal
al culpable, con la firme esperanza de que eso le ablandará
el corazón.
Romanos 13 habla de someternos a las autoridades.
Mientras recompensen el bien y castiguen el mal, no entra
en si gobierna democráticamente. Así lo demostró
Pablo en Hechos 25:11.
El pacto divino con Noé en Génesis
9 abarca a la humanidad hasta el día de hoy. Contempla
la pena de muerte porque la vida humana es sagrada, y quien
no la respeta debe recibir en sí mismo la retribución.
Los aspectos de la justicia preventivo y restitutivo requieren
atención personalizada. Una sociedad que no se vuelque
por completo no transmite amor, sino indiferencia, y crea
monstruos, no corazones quebrantados. ¿Es misión
de los jueces colocar estos dos últimos aspectos de
la justicia por encima del primero?. Si no entendemos el concepto
de retribución dudo que hayamos entendido el mensaje
de la cruz.
Emilio Carmona Ballesteros Sevilla
|
| . |
10-03-2001
Creo que los cristianos que defienden la pena de muerte amparándose
en el texto de Romanos caen en un error gravísimo. Pensar
que los gobiernos temporales, son instrumentos de la justicia
de Dios, es tener un concepto muy bajo de la misma. Si pensamos
que Dios ejerce su justicia eterna y perfecta por medio de los
gobiernos humanos e imperfectos, lo llevamos claro ¿Habríamos
de reconocer la justicia divina en el holocausto nazi, las atrocidades
de Stalin, Pinochet, Franco, y tantos y tantos tiranos?
Yo prefiero pensar que como dice el mismo Pablo en la epístola
a los efesios: no tenemos lucha contra sangre y carne, sino
contra principados, potestades, contra los gobernadores de las
tinieblas de este siglo.
Tenemos multitud de ejemplos de condenados a muerte cuyo delito
fue decir verdades como puños: Sócrates, Galileo,
Sacco y Vanzetti¡y tamién Jesús!
Daniel Sánchez Palmero
|
| . |
10-03-2001
Como seres humanos, que somos, cuando miramos diferentes crimenes,a
veces nos invade la ira, y decimos esa persona merese que lo
maten, deberiamos pensar si fueramos nosotros quien perdieramos
un ser querido ,o mejor dicho un hijo/a de una manera trájica
y despiadada, qué pensariamos de esta persona, o cómo
podria pagar esa persona, pero tambien que pasaría, si
el delicuente fuera un hijo/a que pasaría, en verdad
es algo dificil, biblicamente sabemos que no podemos apoyar
la pena de muerte...)
yamileth ramirez
|
| |
22-30-2001
He estado leyendo con gran interés las diferentes posturas
acerca de la pena de muerte, y en primer lugar quisiera felicitaros
por este foro. Un lector os criticaba el hecho de mostrar
posturas diversas sobre un mismo tema. Para mí es algo
positivo el que un no creyente pueda ver que no existe ningún
tipo de dictadura de la fe entre los cristianos evangélicos.
Estamos unidos por un mismo credo, pero hay puntos que se
prestan a la polémica y nadie nos obliga a tener la
misma opinión.
Acerca de la pena de muerte, en el único
caso en el que la defiendo a
ultranza es en su aplicación a los delitos de sangre
de los terroristas y
golpistas. Ellos atentan contra la seguridad nacional, sus
estamentos y los gobernantes, por los que, según la
Biblia, tenemos que orar. Jesús tenía una postura
pacifista, sin embargo convivía con sus discípulos,
y al menos uno portaba una espada (Lc 22:49).
J. ALFONSO MIRANDA CARABALLO
|
| |
24-03-2001
ACLARACIÓN DE QUÉ DEBATIMOS
Aquí entiendo que no debatimos promover
ahora la pena de muerte, cosa que yo no apoyo (por motivos
que aquí no tengo espacio de desarrollar), sino si
ejecutar a un asesino culpable nunca tiene justificación
alguna.
A mí lo que me preocupa son las consecuencias doctrinales.
"Justicia" significa dar a cada uno lo suyo, según
la ley establecida (Eclesiastés 8:11; 1ª Pedro
2:13, 14...). Si ejecutar a un asesino culpable es homicidio,encarcelarlo
es secuestro, y multar es robar.
Me preocupa ver a mis hermanos pensar por asociación,
con prejuicios
históricos y emocionales, no bíblicamente y
por deducción lógica. Juan 7:24.
Me preocupa que algunos piensen como el incrédulo francés
que dijo: "Dios debe perdonar, es su oficio", interpretando
el amor de Dios como opuesto a su justa ira, cuando "la
bondad y severidad de Dios" recorren TODA la Escritura.
¿Comprendemos qué significa "por gracia"?.
Para mí, estar en contra de la pena capital es dedicar
mi vida a prevenir y restaurar vidas (tanto criminales como
víctimas), y no simplemente prohibirles por ley a los
jueces que impartan una retribución severa, exigiéndoles
que hagan el que es "nuestro" papel: prevenir y
restaurar.
Emilio Carmona Ballesteros (Sevilla, España)
|
| |
29-03-2001
DOS NUEVAS PREGUNTAS AL DEBATE DE LA PENA DE MUERTE
Me gustaría añadir al debate
abierto una pregunta: ¿qué se consigue con la
pena de muerte que no se conseguiría con una condena
a cadena perpetua?
Y su viceversa: ¿qué se consigue
con la cadena perpetua que no se
conseguiría con una condena a muerte?
V.Manuel Pérez Lourido (Pontevedra, España)
|
| |
01-05-2001
RESPUESTA A "¿QUÉ SE CONSIGUE...?"
Si no es por asesinato, la pena de muerte
es un asesinato. Si es por asesinato,¿qué se
consigue?: justicia. Es decir, que el castigo (llámese
pago, venganza o retribución) corresponda proporcionalmente
al crimen. También ocasionalmente, ha disuadido a criminales
de matar, pero el argumento principal es la retribución.
¿Y con la cadena perpetua?. Si no es por atentar contra
una vida, injusticia. Si es por asesinato, misericordia hacia
el asesino. También, evitar ejecutar a un posible inocente.
Creo que -como cristianos- debemos hacer misericordia, pero
no la llamemos justicia, ni digamos que es injusto condenar
al culpable.
Precisamente el centro del Evangelio es que Jesús tuvo
que soportar la justa ira (retribución) de Dios, y
quien rechaza su perdón la sufrirá él
mismo. Para mí, tanto quienes rehúsan perdonar
como quienes consideran el perdón gratuito como algo
obligatorio, malentienden el Evangelio. Por cierto, nadie
ha respondido ha mis aportaciones anteriores, ni han dado
una explicación lógica alternativa (no sólo
criticar visceralmente) a cómo entender Génesis
9, el sermón del monte, Hechos 25:11, 1ªPedro
2:13,14 o Romanos 13. Me he limitado ha exponer principios,
y por no superar 200 palabras, no he corregido los conceptos
erróneos (de Biblia, de Historia y de lógica)
que manifiestan e-mails de hermanos de ambas posturas. Emilio
Carmona Ballesteros (Sevilla, España)
|
|
| |
| |
 |
Con
borde rojo distinguimos las participaciones contrarias
|
 |
Con
verde hemos marcado las favorables o más neutras
|
|
| |
|
|